¿En qué estoy metida? Como siempre, en un montón de cosas.
Semana Santa en Asturias. Con mi abuela ingresada (ya está bien y no fue grave). Así que tuvimos la ocasión de disfrutar de la maravillosa comida Asturiana en un restaurante de Arriondas, se llama Los Helechos. (o algo parecido)
Conste: no me pagan por la publicidad (igual debía pedirles algo ¿no? ;-)))
Viaje relámpago a Barcelona. Llegada por la noche en avión, salida de allí al día siguiente al mediodía en coche. Ya sabéis, viajes de negocios. Pero la cama mereció la pena. 2,40 metros de ancho de cama. Más ancha que larga. Un colchón con colchoncito encima, un edredón nórdico perfectamente blanco y seis maravillosos cojines. Parecía que te metías en una nube inmensa blandita y cálida. ¡Qué maravilla! Hotel Renaissance.

Desde Navidad estoy haciendo una preciosa colección de muñequitas. Todas ellas regalo de mi marido. Cada mes toca una (o dos, si consigo convencerle!)
Esta es la de los anillos. Me gustan todas, pero estas estilo victoriano son mis favoritas.
Unos pendientes con cubos Swarovski. Las fotos nunca les hacen justicia a las piedars Swarovski. Nunca consigo que se vea cómo cambian los colores y los brillos según por donde les de la luz. Por eso me gusta ponerlos con esa cadenita tal liviana, porque se mueven mucho y brillan todo lo que quieren.

Este anillo lo copié de una tienda nueva que he descubierto en Burgos de Patchwork y piedrecitas. Es bastante grande, y como todas las piedras de Swarovski, tiene un brillo precioso. He hecho tres, para mi madre en morado, para mi hermana en rositas y para mi en azul. Son todos a cual más bonito.


Tengo otras cuantas cosillas hechas, pero todavía no he tenido tiempo de sacarles fotos. Espero que mañana, que tenemos un maravilloso día de fiesta, pueda aprovechar para acabar un par de proyecto y hacer fotos a todo lo que tengo hecho hasta ahora.
Y estoy con la bisutería porque tengo mi máquina de coser en la UVI. Por alguna causa se enganchan los hilos de abajo. Así que la llevo a la tienda.
¡Qué ilu! Me mandan una nueva. El técnico está de curso en curso y han decidido enviar una nueva. Me la llevo a casa, preparo la mesa en el salón, saco todos mis trabajos pendientes, me instalo y enchufo la máquina.
¡Qué desilusión! También se engancha. Trato de cambiar la aguja, pero resulta que es más larga de las estándard que tengo.
Así que vuelta a la caja y vuelta a la tienda. Ahora el técnico está de feria en feria, así que a ver si tengo suerte y me la arreglan. También me han ofrecido cambiar de marca, y no me importaría nada pasarme a la Bernina.
Ya veremos...
2 comentarios:
Vaya Rida, cuánto tiempo sin leerte. Pero veo que ha sido un tiempo productivo. Todo muy bonito, como siempre. Besitos. Pilar Márquez
Vaya, si que has estado ocupada! ... pero has hecho cosas muy lindas, como se puede apreciar en tus fotos.
Un saludo
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