jueves, 12 de octubre de 2017

Vaya preciosidad de vestidos!

Pocas veces he disfrutado tanto paseando y viendo vestidos.  Esta mañana, para la ofrenda de flores, todo Zaragoza estaba disfrazado.  De maños, o de otras comunidades.

Las telas, a cual más bonita.  Además, había una variedad impresionante.  Chales de tela, de punto, a ganchillo, bordados, etc. 
 Los chicos también tenían sus vestimentas, y también había de todo...
Y por supuesto, si algo no puede faltar en una buena fiesta, es la comida.  Había para todos los gustos. 

Hacía siglos que no tomaba un calimocho!  y menos a ese precio, jajajaja.

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