Estos son los Calcots. A mí me parecían puerros, pero no lo son exactamente. Eso sí, estában buenísimos.
Así es como se comen. Una pringada, pero te protegen bien con ese babero.
Estos son los Calcots. A mí me parecían puerros, pero no lo son exactamente. Eso sí, estában buenísimos.
Así es como se comen. Una pringada, pero te protegen bien con ese babero.
No sé si este collar llegará a gustarme nunca. Es un color butano con formas muy extrañas. Pero al menos con este montaje tiene alguna posibilidad.
Los pendientes eran de un par de colgantes, uno tenía una perlita y el otro una piedra. Las quité las dos y les puse la misma piedrecita. Lucen muchísimo como pendientes. Y el collar es realmente otro pendiente que se quedó solito.
Este fn de semana me he animado con el macramé. Han salido don conjuntos que me gustan bastante, especialmente el verde.
Este rojo está hecho con arandelas industriales que encontré por ahí. Queda pegadito al cuello, y la cinta roja es realmente tan bonita como se ve en la foto. Como es metálico, pesa, y me gusta mucho.
Y estas son las famosas bolitas de fieltro que aprendí a hacer en Tendencias Creativas. Aquí las he montado con unas bolitas plata que traje de Alemania. En la foto no se ve bien el azul tan bonito. Me lo he puesto un día y ha llamado muchísimo la atención.
Y mi entretenimiento de esta mañana. Quería hacer pruebas con un aparatito que me he comprado en Tendencias Creativas. Es un cacharrito en el que se coloca un rotulador, y con una bomba de aire accionada de forma manual se sopla sobre la punta del rotulador y se pinta. Se llama Spritzer.
He de decir que no me ha gustado demasiado.
Los rotuladores que compré con el Spritzes para tela apenas pintan, y es muy trabajoso conseguir que pinte algo con cualquier otro rotulador.
Tengo que hacer más pruebas con otro tipo de rotuladores.
De momento esta camiseta está pintada en parte con ese aparatito, en parte a mano alzada y en parte con pintura de tela y pinceles. Una especie de Collage.
Los rotuladores que he usado son normalitos, no especiales para tela, y espero que aguanten los lavados.
Pero para eso se hacen las pruebas ¿no?
El fin de semana pasado estuvimos en Tendencias Creativas, en Bilbao. No me decepcionó en absoluto. El viernes estuve con mi marido, e hice un cursillo de broches con seda. Aún tengo que ponerles el imperdible, y creo que son algo espectaculares para lo que yo uso habitualmente, pero como idea es genial En cuanto os pueda poner las fotos, os lo cuento.
También hicimos un cursillo de mimbre (en este participó mi marido). El año pasado me quedé con las ganas. Y no es tan complicado. Hemos comprado un par de manojos a ver si practicamos algo más.
El sábado vino mi hermana con su marido, y tocó hacer otros dos cursillos.
El primero era decorar un cuadro. Francamente yo pensé que ibamos a decorarlo con pinturas con relieve y cosas así, pero no, más bien fueron unos cuadros de Jazz. Aún tengo que pensar cómo acabarlos para que nos gusten, porque el resultado no fue demasiado prometedor.
Y a última hora hicimos otro de fieltro. Justo las dos últimas plazas, porque ese es el cursillo que siempre está completo. ¡Por fin he aprendido a hacer bolitas de fieltro!
Demasiadas cosas que contar, y demasiado poco tiempo! Este fin de semana toca terminar los trabajos de Protocolo, que los dos siguientes sábados tengo exámenes. Con suerte, una vez que termine con este cuatrimestre, tendré algo más de tiempo para desarrollar todas las ideas y materiales que me he traido.
Aunque no sé, porque me han embarcado en un proyecto interesantísimo en la ofi, y las jornadas de 12 o más horas se están convirtiendo en habituales de nuevo!
¿Alguien conoce una tienda para comprar tiempo? Lo necesito con urgencia...
El anillo (la parte que se mete en el dedo) lo he hecho con un alambre ancho decorativo y he pegado el Fimo con un pegamento tipo silicona, que lo deja bien pegado.
Otra técnica que quiero investigar a fondo.
Está genial, otra cosa para hacer experimentos.
Por cierto, esta mañana mi maridín me ha sorprendido con un Roscón de Reyes chiquitito para desayunar, y hay no sé cuántos regalos encima de la mesa, para abrirlos después de comer. ¡Tengo una tremenda curiosidad!
Estos son los Calcots. A mí me parecían puerros, pero no lo son exactamente. Eso sí, estában buenísimos.
Así es como se comen. Una pringada, pero te protegen bien con ese babero.
No sé si este collar llegará a gustarme nunca. Es un color butano con formas muy extrañas. Pero al menos con este montaje tiene alguna posibilidad.
Los pendientes eran de un par de colgantes, uno tenía una perlita y el otro una piedra. Las quité las dos y les puse la misma piedrecita. Lucen muchísimo como pendientes. Y el collar es realmente otro pendiente que se quedó solito.
Este fn de semana me he animado con el macramé. Han salido don conjuntos que me gustan bastante, especialmente el verde.
Este rojo está hecho con arandelas industriales que encontré por ahí. Queda pegadito al cuello, y la cinta roja es realmente tan bonita como se ve en la foto. Como es metálico, pesa, y me gusta mucho.
Y estas son las famosas bolitas de fieltro que aprendí a hacer en Tendencias Creativas. Aquí las he montado con unas bolitas plata que traje de Alemania. En la foto no se ve bien el azul tan bonito. Me lo he puesto un día y ha llamado muchísimo la atención.
Y mi entretenimiento de esta mañana. Quería hacer pruebas con un aparatito que me he comprado en Tendencias Creativas. Es un cacharrito en el que se coloca un rotulador, y con una bomba de aire accionada de forma manual se sopla sobre la punta del rotulador y se pinta. Se llama Spritzer.
He de decir que no me ha gustado demasiado.
Los rotuladores que compré con el Spritzes para tela apenas pintan, y es muy trabajoso conseguir que pinte algo con cualquier otro rotulador.
Tengo que hacer más pruebas con otro tipo de rotuladores.
De momento esta camiseta está pintada en parte con ese aparatito, en parte a mano alzada y en parte con pintura de tela y pinceles. Una especie de Collage.
Los rotuladores que he usado son normalitos, no especiales para tela, y espero que aguanten los lavados.
Pero para eso se hacen las pruebas ¿no?
El fin de semana pasado estuvimos en Tendencias Creativas, en Bilbao. No me decepcionó en absoluto. El viernes estuve con mi marido, e hice un cursillo de broches con seda. Aún tengo que ponerles el imperdible, y creo que son algo espectaculares para lo que yo uso habitualmente, pero como idea es genial En cuanto os pueda poner las fotos, os lo cuento.
También hicimos un cursillo de mimbre (en este participó mi marido). El año pasado me quedé con las ganas. Y no es tan complicado. Hemos comprado un par de manojos a ver si practicamos algo más.
El sábado vino mi hermana con su marido, y tocó hacer otros dos cursillos.
El primero era decorar un cuadro. Francamente yo pensé que ibamos a decorarlo con pinturas con relieve y cosas así, pero no, más bien fueron unos cuadros de Jazz. Aún tengo que pensar cómo acabarlos para que nos gusten, porque el resultado no fue demasiado prometedor.
Y a última hora hicimos otro de fieltro. Justo las dos últimas plazas, porque ese es el cursillo que siempre está completo. ¡Por fin he aprendido a hacer bolitas de fieltro!
Demasiadas cosas que contar, y demasiado poco tiempo! Este fin de semana toca terminar los trabajos de Protocolo, que los dos siguientes sábados tengo exámenes. Con suerte, una vez que termine con este cuatrimestre, tendré algo más de tiempo para desarrollar todas las ideas y materiales que me he traido.
Aunque no sé, porque me han embarcado en un proyecto interesantísimo en la ofi, y las jornadas de 12 o más horas se están convirtiendo en habituales de nuevo!
¿Alguien conoce una tienda para comprar tiempo? Lo necesito con urgencia...
El anillo (la parte que se mete en el dedo) lo he hecho con un alambre ancho decorativo y he pegado el Fimo con un pegamento tipo silicona, que lo deja bien pegado.
Otra técnica que quiero investigar a fondo.
Está genial, otra cosa para hacer experimentos.
Por cierto, esta mañana mi maridín me ha sorprendido con un Roscón de Reyes chiquitito para desayunar, y hay no sé cuántos regalos encima de la mesa, para abrirlos después de comer. ¡Tengo una tremenda curiosidad!