miércoles, 23 de abril de 2014

Turquía

Estoy escribiendo esto a finales de Septiembre, pero quiero ir publicando aquello que he ido haciendo este verano en su fecha correspondiente.  Me gusta usar el blog como una especie de diario.  De vez en cuando lo voy leyendo y voy viendo qué cosas he hecho, dónde he estado y cómo me he sentido.  Es muy educativo.

Por eso quiero contar que la semana del 23 de Abril estuve en Estambul.  Viaje de Negocios, pero el 23 fue fiesta, incluso allí.  Así que tuve un día de visitas turísticas y compras.  Ambas cosas de lo más interesantes.

La noche del 22 nos llevaron a ver un espectáculo superinteresante, con cena.  Había actuaciones de baile del vientre.  Estuvieron todas muy bien, pero la penúltima, que se le notaba que era bailarina, y por lo que me enteré después, muy famosa, fue espectacular.  Nunca se me hubiera ocurrido que un cuerpo pudiera hacer ese tipo de contorsionismo y figuras varias.  Increíble.

http://www.business-with-turkey.com/guia-estambul/danza_vientre_turquia.shtml

Al día siguiente tocó visita turística.  Había montones de banderas por todos los edificios, a cual más grande.  Fijaros en este edificio tan alto:
Lo único que se me venía a la cabeza es ¡qué montón de tela!  Y en rojo, ideal para fondos, traseras, etc. Jejeje, las quilteras ya sabéis de qué hablo.

Yo hice una ruta de 14 días por el oeste de Turquía en el 1992, de hecho, allí vi la inauguración de las olimpiadas de Barcelona.  Y tenía ganas de volver a verlo todo, porque tenía muy buenos recuerdos de aquel viaje.  Y tengo que decir que nada me defraudó.

Visitamos las dos mezquitas, Santa Sofía y la Mezquita Azul.  Y luego la Cisterna Basílica.  Esa la recordaba más tétrica, ahora está muy bien preparada, con pasarelas, pececitos y luces.


También hubo tiempo para ver el Palacio de Topkapi.  En esta ocasión no me acerqué al tesoro, ese ya lo había visto.  Preferí pasear por esos edificios todos llenos de mosaicos y azulejos de colores.  Una maravilla. Y las vistas al Bósforo, impresionantes.



Por la tarde, ¡Compras!  Por supuesto en el Gran Bazar.  Me lo pasé como una enana!  Nunca me ha gustado regatear.  Me da mucha verguenza.  Pues regateé hasta la extenuación.  Creo que a alguno le agoté.  Claro que como tampoco tenía interés en comprar, hasta que no llegué a mi precio, no paré.  Y así y todo, ellos siguen ganando. 

Total, que volví con tres bolsos, una cartera, un precioso chal granate bordado (que se ve en la foto de abajo), montones de dulces, un juego de relojes y porque no me dio tiempo a más.  Porque otro par de horas allí, y acabo con el saldo de mi tarjeta.



Es cierto que la semana fue agotadora, porque en estos viajes de negocios al final se trabajan muchísimas horas, pero mereció la pena. 

viernes, 18 de abril de 2014

Bufanda rehecha.

Hace tiempo, en una feria en Asturias, en un pueblo, no recuerdo cual, estuvimos en una feria, de esas en las que ponen casetas con quesos, embutidos y alguna cosa más.  Había también una feria de arte en una carpa, y unas casetas con bocadillos. 

En todo ese maremágnum, unos señores mayores decidieron abrir su cochera, y ponerse a vender cosas antiguas y también cosas hechas a mano.  Entre esas cosas vi esta bufanda, y otra igual en tonos naranjas y rosas.  Esa fue para mi hermana, yo me quedé con esta.


Pero la primera vez que me la puse vi que tenía un punto suelto, y decidí deshacerla del todo y volver a hacerla.  A fin de cuentas, el punto es rápido.

Pues sí, el punto es rápido cuando no tienes que lidiar con pelitos.  La lana es preciosa, tiene un brillo suave, y es muy suave, pero tiene pelitos.  Y no se ven los puntos.  La empecé no sé cuántas veces y lo volví a dejar.

Decidí volver a probar, pero esta vez con mis giga-agujas de punto circulares.  Y bueno, no fue tan complicado, como el punto es muy grande, se veia bien.  Simple punto bobo, porque la lana ya decora por sí misma.

Y este es el resultado, una bufanda redonda, que también sirve para tapar las orejas.  Ahora sólo tengo que buscar un conjunto de ropa que le vaya bien para estrenarla.

Ah!  ¿Que ya estamos en Abril? Bueno, no es que eso tenga importancia aquí donde vivo...



lunes, 14 de abril de 2014

Verde Manzana

Esta vez, un conjunto verde manzana.  De cuadrados, es modelo de chicos. Bueno, si le pongo una flor, también me vale a mi.  El cuello está hecho con 100 puntos, cuadrados derechos/izquierdos de 5 puntos de ancho x 7 filas de alto.  Muy sencillo, pero un dibujo resultón.


El gorro es un modelo de una página rusa, muy original, con esas tiras entrelazadas.  En detalle:




viernes, 11 de abril de 2014

Conjunto Rosa

 
Mirád qué guapa está  mi hermana con su conjunto de gorrito y bufanda rosa.  Y cuando sonríe, todavía está más guapa.  No es amor de hermana.
Cogí una lana muy gruesa, como la que se lleva ahora.  El gorrito es de ganchillo, la bufanda de punto.
 Y a pesar de que parece que hace sol, no sobraba nada ir tapadita.  Engaña.
Hoy es su cumple.  Muchas Felicidades, Tata!

lunes, 7 de abril de 2014

Libros de pendientes




Parece que esos días de marzo tan buenos me han animado a volver a la costura.  He estado haciendo más libros de pendientes. He probado telas nuevas, colores nuevos, y un fieltro más grueso para el interior, que se mantiene mucho mejor de pie con peso.


El sol me hizo elegir esta combinación.  Días soleados, mariposas volando...Yo pensé que ya había llegado la primavera!  Craso error.  Desde mi ventana veo unos horribles nubarrones que no presagian nada bueno.

Estas son las pruebas con el fieltro más gordito.  Es más complicado de coser, pero el resultado me gusta para los libros de tres hojas, y me permitirá probar con cuatro o más hojas, porque el fieltro es bastante tieso.Y para los pendientes mejor, porque hace más efecto caja en el interior.



Esta tela la encontré en la Feria de Bilbao.  Me encantó.  Es tan suave y delicada!

jueves, 3 de abril de 2014

En azul marino


Este es uno de los modelos que más me han gustado para chico.  Está en una página rusa con gráfico, pero no pone ni tipo de lana ni aguja, así que probé y probé, como cinco veces lo empecé y lo hice hasta la mitad, y no había forma.

 
Al final, encontré estas lanas en el mercadillo, creo que era de Pingouin o algo así.  En madejas, que hubo que hacer bolas, pero tenían un grosor adecuado, y unos colores muy alegres.  Compré una roja, una azul clara, una azul marino y una verde.  Y si pinchais en los colores, veis los conjuntos que hice con cada una.

La azul marina para mi marido.  Las fotos están raras porque las he tenido que aclarar y quitarle contraste para ver el dibujo.  Porque todas salían negras.  Y lo bonito es el dibujo que tiene.

Parece complicado, pero realmente es muy sencillo. Lana para aguja del 6 gorda.  Y aguja del 6, evidentemente.  Y sale tamaño perfecto!

Bolsos de piel de pelo

Lo que se puede hacer con una viejísima cazadora.  Tenía calvas por muchos sitios, pero todavía había zonas muy aprovechables, así que ...