lunes, 24 de septiembre de 2007

Soy obsesiva

Pues sí. Cuando me da por algo, le dedico todo mi tiempo.

Ahora estoy entretenida con el scrapbooking digital y los albumes de Hoffmann. He decidido hacer un album por año con todas las cosas que mi marido y yo hemos hecho, bien juntos, bien por separado.

¡Caray! Salen muchas. Al final he hecho 2 del 2006 y probablemente también haga otros dos del 2007.

Además, de paso estoy aprovechando para aprender a manejar el Photoimpact.


Esta composición está hecha totalmente con Photoimpact, marcos y todo. Luego la meto tal cual en el album de Hoffmann y da mucho juego.

Seguro que hay composiciones más bonitas, pero para empezar, no está mal ¿no?

Viendo las fotos he llegado a una conclusión, estoy mejor con 10 kilitos más que con 10 kilitos menos. ¿verdad?

martes, 18 de septiembre de 2007

Leer un libro


Paloma y Kitty y Rosana y Sylvie me han nombrado para un reto interesante, sobre todo con lo que me gusta leer. Consiste en abrir un libro que tenga a mano y coloque una frase que aparezca en la pag. 161, renglón 5:
"Rehumedecida cada día por el rocío matinal, el yeso literalmente mantiene el hierro y las piedras silíceas que proliferan en ese desierto adheridos a la superficie."
Bueno, ha puesto la frase completa, que tiene más sentido. El libro está muy bien, aunque llevo ya una semana con él, y no encuentro apenas tiempo para nada.
Ahora debería nominar 5 amigas bloggeras que hagan lo mismo, pero como ya he llegado tarde, no he tenido tiempo de hacerlo antes, pues casi todas y alo habéis hecho, así que si falta alguna, y quiere apuntarse, ánimo, que es una buena forma de recomendar los libros que nos gustan.
P.d. ¿Habéis visto qué Bookmark más bonito estoy usando?

sábado, 15 de septiembre de 2007

Regalitos sorpresa

Pues sí, tres, nada menos.



Y yo emocionadísima. Me los encontré nada más volví de Tenerife.
Un paquetito de Corapensa con hilos, telitas, y divertidísimo separador de libro y unos anclajes que no consigo encontrar por aquí. Muchísimas gracias, Corapensa.




Y de Mar de Hilos he recibido un pinkeep monísimo. Es mi primer pinkeep, y venía con una cartita con corazones. Muchísimas gracias, Mar.


El tercero vino del Círculo de Lectores. Una de las suscripciones que tengo cumple 10 años, y me han regalado un libro inmenso y pesadísimo sobre la arquitectura templaria. Es precioso y realmente muy interesante. Ya llevo casi la mitad, pero tengo que dejarlo a ratos, porque me pesa bastante en las manos.



Conseguí acabar esta flor. Ahora me toca empezar con su pareja, pero como no quería empezar en la playa, pues puse otra cosilla en el bastidor:



Son del libro de Marie-Thérèse Saint-Aubin, el que me compré en la Feria de Bilbao esta primavera. Creo que acabaré por hacer muchos más. Pense que con tanto medio punto, raya y cruz entera serían complicados, pero como se hace todo con un solo hilito, es mucho más sencillo de lo que yo pensaba. Disfruté mucho haciéndolos.

Tenerife - dia 7

Ultimo día. Ultimo Baño.

Vuelta al hotel a hacer las maletas, que a las 12 hay que dejar la habitación. Pero está todo previsto. En el hotel tienen una habitación para dejar las maletas.

Visita a Pueblo Chico. Muy interesante. Si teneis niños, no os lo perdáis. Si no, también. Solo dimos una vueltecilla, pero tenen tantos detalles tan trabajados, que perfectamente se podría pasar allí uno todo el día.

De la comida que hicimos allí, mejor ni hablamos. Fue la más penosa de todas.

De vuelta al hotel nos encontramos con esto. Una nueva forma de tunear un coche. En realidad era del LoroParque. Según la propaganda un "must", que nosotros nos saltamos alegremente. Pagar 5.000.- ptas por cada uno para ver unos delfines y unos loros se me hizo muy cuesta arriba. Aunque quienes estuvieron nos dijeron que lo pasaron muy bien.

Maletas y vuelta a casa.

Snif! Snif!

Tenerife - dia 6

¿Qué se hace cuando amanece un precioso día sin una sola nube?
PLAYA!!

Arena negra que arde, piedras para entrar en el agua, unas olas juguetonas que te tiran cuando entras, pero una vez dentro, es una balsa de aceite. Se está de maravilla y el agua está caliente! Qué gusto!

Alquilamos un par de tumbonas y una sombrilla, y os aseguro que no me levanté de la tumbona hasta la hora de ir a comer. Lo de la comida fue otro show.

Buffet libre: 5,40 €!!

Y lo anuncian a bombo y platillo. A ver, el buffet libre consiste en unas bandejas puestas en una barra que tienen: uno lechuga, otro tomate, otro pepino, otro con ensalada de arroz, otro con otra ensalada de arroz, otro con patatas cocidas, otro con patatas fritas, uno de croquetas, uno de calamares a la romana y uno con filetes de lomo. Y punto. Postre, pan, bebidas, todo se paga aparte.

Si os fijais bien, es como entrar en un restaurante que te dice: Menu de hoy: ensaladas varias de primero y lomo de segundo. Sin más opciones. Incluyendo pan, bebidas y demás, 10 €. ¿Verdad que visto así, para lo poco que ofrecen es caro?

Pero lo publicitan tan bien, que te quedas con cara de idiota al pagar.

En cuestión de publicidad, saber a vender lo poco que tienes, aprendí muchísimo. Yo no hacía más que pensar que en Burgos tenemos miles de cosas que ver. Muchísima variedad, y cosas auténticas, no castillos de bloques de hormigón y pirámides... Y sin embargo no somos capaces de venderlo.

Fijaros y mirádlo desapasionadamente. Puerto de la Cruz, donde yo estuve, tiene unas playas malísimas, el tiempo, aunque hace bueno, suele estar encapotado, tiene una fauna y flora preciosa, pero de jardín. Quiero decir que fuera del Parque Nacional del Teide, que es impresionante, no tiene nada real (me refiero para ver, que sí tienen industria y agricultura). Encima hay que coger aviones y para ir simplemente de playa al sur, queda un poco lejos. Y sin embargo lo que tienen lo han aprovechado tan bien y promocionado tan bien, que viven del turismo. Todos queremos ir allí y verlo. Hay mucho que aprender de ellos.

No os equivoquéis, creo que es un sitio precioso que hay que ir a ver, y además hacer el máximo de excursiones posibles y ver todo lo que se pueda. Me encantó, y quiero con el tiempo ver las otras islas.

Tenerife - dia 5

Esta vez no tocó madrugar mucho, solo a las 8:00 am.

Lo que nos ofrecieron:

Ver unas pirámides
Viaje en barco con: vista de delfines y ballenas, comida y baño en alta mar, discoteca, barra libre y alguna sorpresa.

Lo que obtuvimos:
Unas pirámides:


No sé, pero a mi esto me parece un bonito aprovechamiento del suelo para la agricultura, pero ¿pirámides?

Mi fiera haciéndole competencia a las fieras nativas:




Viaje en barco - pues sí, en barco sí, pero tan lleno de gente que no todo el mundo tenía sitio.

Visita a los gigantes: Los acantilados impresionantes, pero con tanta gente delante, ni siquiera resulta bonito. Ni una foto sin gente he podido sacar.

Baño en alta mar: Bueno, al ladito de la playa en una minibahía que había entre los gigantes. Un lugar de ensueño, seguro que lo usarían mucho los piratas para esconderse, pero del que no puedes disfrutar con tantísima gente.
Además, para bañarte, había que bajar al piso de abajo, dejanto todas tus pertenencias arriba, primero, porque sino te quedabas sin sitio al volver, segundo, porque tampoco había sitio para dejar las cosas abajo.
Al final decidías arriesgarte y dejar la videocámara, la cámara de fotos, las carteras con la documentación y todo en la silla y bajas.
Oh sorpresa! Para los tropecientos que éramos, solo había un par de metros de barco para bajar. Atasco total. O metías algún codazo, o no salías al mar.
No hay fotos, porque era totalmente imposible intentar hacer una foto de nada con tantísima gente.

Comida a bordo: Sí, comida nos dieron. Un plato ovalado con: una cucharada de ensalada de patatas, una cucharada de verduras cocidas, tres albóndigas (a los primeros les echaron 4??), un bollito y un plátano. Todo encima del plato. ¿Os podéis creer que no había ni una sola superficie horizontal en todo el barco? Había que comer con el plato encima de las piernas o donde pudieras. A ver quien es el guapo que moja el pan con la salsa y además sujeta el plato.

Barra libre: Claro que todo esto debí suponerlo cuando vi lo que pomposamente llaman "barra libre" Una zona con unas botellas de dos litros de cocacola, naranjada y limonada, una jarra de cerveza y una de sangría. Por cierto, la sangría buenísima. Eso sí, a medida que se vaciaban las reponían, y estban frescas.

Delfines y ballenas en estado natural: Depende del lado del barco en que estuvieras. Si los delfines aparecían a la izquierda, la gente de la derecha no tenía espacio para ir a verlos. Tuvimos la suerte de que los delfines aparecieron una vez a la derecha, y otra a la izquierda. No fue lo mismo con las ballenas, que solamente aparecieron en un costado del barco. Conste: no es culpa de las ballenas que solamente hayan aparecido en un lado, sino de la organización por llenar tanto el barco de gente. Si hubiéramos sido la mitad, habríamos podido ir a ver a los animales a los dos lados sin problemas.


Sorpresa: Aparecen con una bota llena de licor de plátano sin alcohol. Para quien sepa beber en bota estuvo bien.

Discoteca: Esta fue la parte más divertida, quizás porque ya habíamos acabado con la sangría. Van y ponen en funcionamiento dos bolitas de esas de colores que hay en los techos de las discos de los 80, un poco de música cutre, y ya tenemos discoteca. Que no hubiera sitio donde bailar, porque todo estaba lleno de sillas no venía en el folleto.

Copa de Champán: Un vasito de plástico con un champán malísimo.

Ah1 Y una guía que seguro que su idioma nativo lo hablaría perfectamente, pero yo no conseguí entender lo que explicaba ni en español ni en alemán, que son mis dos idiomas maternos, ni en inglés ni en francés, que tampoco los manejo mal.

Total: menos mal que mi marido es un cielo y sabe animarme en cualquier situación, porque a medida que avanzaba el día y veía lo cutre que era todo y recordaba el precio que nos habían cobrado, me iba poniendo de mala leche.

Me pareció una tomadura de pelo!!

Tenerife - dia 4

Un buen desayuno para comenzar el día después de La Gomera. Las pastas las compramos allí y estaban buenísimas.


Día tranquilo de paseo y visita al Valle del Oasis.



Encontramos una pareja de lo más extraña. Casa Iriarte, gran Tienda de labores de aguja de la zona, comparte edificio, entrada y zonas con un museo Naval bastante venido abajo.




En el museo naval, también había esta maravilla:


Un matrimonio extraño, pero nos gustó. Una pena que el museo naval esté en tan malas condiciones, porque tiene un montón de cosas. Entre ellas, una muestra de la evolución de los viajes por mares desde la prehistoria.


Resultó muy instructivo.

De allí al Oasis del Valle, un lugar con muchos animales, más plantas, camellos y restaurante.

Mi primera experiencia montando en camello:

Me dieron mucha pena. Sé que pueden llevar entre 400 y 500 kg, pero aún así, tenían que subir por una cuesta muy empinada y asfaltada. Y bajar por otra igual de empinada. En algún momento pensé que el Camello se iba a romper las rodillas. Pero se portaron como campeones y llegaron a destino.

Y a comer!! Un buen puchero tinerfeño, mojo picón, unas patatas arrugás, carne, y el postre ¡Plátano de Canarias!

Por cierto, el vino de esta comida estaba buenísimo.

No, nuestros días no se acaban con la comida. Es que luego hay que volver, un café irlandés al lado de la playa, paseíto por el paseo, llegar al hotel, cambiarse de ropa, bajar a la piscina, bañito y lectura, volver al hotel a ducharse y cambiarse, salir a cenar...

Tenerife - dia 3

Hora de levantarse: 4:30 am. Sí, habéis leído bien, las cuatro y media de la mañana, que hoy toca La Gomera.

Primero, autobús hasta El Puerto de los Cristianos. Para los que no somos de mar, ver este montruito con la boca abierta, casi asusta.


El barco con el que cruzamos el charquito parecía un avión. Perfectamente equipado, con bares, tienda, baños, teles... ¡Vaya lujo!


Hasta aquí todo bien. A partir de aquí, peor que una película de miedo. Si Puerto me pareció que iba siempre hacia arriba, La Gomera es una montaña pura y dura. Que tengo vértigo!! Que esto se avisa!

Carretera serpenteante hasta subir la primera montaña sin un triste arbolito que pare la caída si el bus vuelca! Con el corazón en un puño cuando ves que el bus se sale de la carretera!! (Bueno, las ruedas no, que esas siguen su camino, pero el cuerpo del bus sobrevuela la nada!) El puerto cada vez más abajo y nosotros que no acabamos de subir!! Y los quitamiedos de madera...

Vale, que los conductores son unos expertos y se lo conocen al dedillo, que los quitamiedos tienen detrás de la madera unoas vigas bien firmes, que no había ni un coche en los fondos que dijera que allí se despeñara nadie, pero me alegró ver este cartel a la vuelta:

Porque si lo veo cuando estamos subiendo, seguro que me bajo del bus.

Intentar ver en una foto la sensación de grandeza que se experimenta allí, es complicado, aunque un poquito sí que se ve en esta foto.

Nos hicieron una demostración de silbo, y no creais que nos pusieron un pastor en cada montaña. Directamente las camareras jovencitas. Es decir, que las generaciones más jóvenes, ya conocen el silbo.

Claro, eso no lo entiendes hasta que empiezas a ver casitas en lo alto de las montañas, con caminitos de 50 cm serpenteantes por la ladera para llegar a ellas. A ver, si quieres quedar con tu amiga que está allí arriba, y seguro que no llega la cobertura del móvil, ¿vas a subir? Pues no. Le silbas y ya está.

No creais que por eso son unos carcas o están aislados, este cartel lo demuestra:

Fue la excursión que más me gustó de todas. Sí, pasé un miedo terrible, pero lo cierto es que las vistas son espectaculares, la forma de solucionar la orografía impresiona, y saber mezclar costumbres antiguas con conciertos de rock sin perder su esencia, es digno de admiración.


Ah! Estos pececillos nos estaban esperando en la bajada para que les diéramos pan. No solo los seres humanos se adaptan, también los pececillos se han adaptado a los turistas que les echan pan.















martes, 11 de septiembre de 2007

Tenerife - día 2

Hora de acostarse: 2:00 am. Hora de levantarse: 7:00 am.

Hoy toca paseo por Puerto de la Cruz.

¿Lo que más me gustó? Este Tío Bueno con un precioso fondo de mar y rocas:

¿Y lo que más me llamó la atención? Las flores. No tanto por bonitas, sino por perfectas. Ni una flor marchita, ni una con una simple quemadura o manchita, nada, todas estaban perfectas para la foto.

Esta fuente me pareció muy bien ideada. Según desde donde mires, parece una continuación del mar.

Por supuesto que estaba nublado. Casi todos los días, aunque el tiempo era el ideal para pasear y ver las maravillas que tienen en Puerto.

Llegamos hasta el jardín de las orquídeas. Exactamente así es como yo me he imaginado siempre el jardín de la casita de mis sueño.

No me extraña que Agatha Cristie haya descrito ese jardín en alguno de sus libros.

Y lo hizo tan bien, que esa fue la imagen que se me quedó para cuando me toque la lotería y pueda tener un jardín así. Ni muy grande, ni muy pequeño. Lo justo para pasear y no perderte. Con rincones donde sentarte a leer o hacer labores , espacios más abiertos para tomar el sol o una comida con los amigos, arboles con raíces extrañas, bancos de piedra forrados de azulejos o pintados, alguna fuente, un charquito con algunos pececillos...
Simplemente perfecto.

Nuestro objetivo era el jardín botánico. Comimos cerca del Jardín de las Orquídeas, y ahí descubrimos el Puchero Canario. ¡Qué bueno!

Pero no nos quedaron fuerzas para seguir subiendo. Es que todo es subida, ni una zona planita. Subida y escaleras. Muertos acabamos en el hotel.

Tenerife - día 1

Vuelo desde la T4 de Madrid, con una hora de retraso. ¡Cómo no!

Llegada al hotel: 4 de la mañana. Hora de levantarse por la mañana: 8:00 am. Dormir: apenas 4 horas.

¿Ibamos a desaprovechar el día sólo por haber dormido poco? Pues no.
Primera excursión esa misma tarde. El Teide y la noche Medieval en el Castillo de San Miguel.

¿Quereis ver cómo son las nubes vistas desde arriba?


Y no es una foto desde el avión. Estamos a las faldas del Teide. Impresionante.

La osa preñada o algo así. A las faldas del Teide. Lástima no haber podido hacerle una foto al zapato de la reina. Son las formas caprichosas que el viento esculpe en las rocas volcánicas.

A ver, vivo en Burgos. Por aquí si hay algo que tenemos, son piedras viejas, castillos, fuertes, monasterios y otras construcciones de piedra. Si me dicen que voy a un castillo a ver un torneo, sé que el torneo es falso, pero doy por supuesto que el castillo es de verdad.

¡ Craso error !

Un castillo de bloques de hormigón, decorado en su mayor parte con cartón piedra. Claro que tiene la ventaja de tener un gran espacio interior donde hacer los torneos.

Y nosotros animando a nuestro caballero amarillo mientras intentábamos aplaudir con las manos llenas de grasa del pollo, sin cubiertos, como en el medievo.

Aunque supongo que en la edad media pondrían un vino mejor que el que nos pusieron para cenar esa noche.

Resumiendo: El castillo de cartón piedra, la cena penosa, el vino malísimo, las fotos que te hacen allí carísimas, las copas de la discoteca luego, ni os cuento, la orquesta en vivo de risa, el espectáculo de Capoeira genial (Y los bailarines ni os cuento!).

Recomendación: No os perdais bajo ningún concepto.

¡Te lo pasas bomba!

Vacaciones en Tenerife

Pues eso, que no he estado desaparecida. He estado 7 días en Tenerife, concretamente en Puerto de la Cruz.

Un libro genial para las vacaciones. Divertido, y no hay que pensar gran cosa. Claro que ahora tengo que buscar las siguientes partes, que me han dejado a medias.

¿Algo divertido qué hacer en la playa? Pues ponerse el mp3 con Mecano y algo de punto de cruz. Las labores no pueden faltar.

En próximas entregas, más detalles...

Cojines Asun y Juanjo

Por fin conseguí terminar los cojines para Asun y Juanjo. Tan sencillo que parecía, unos bordados, un acolchado simple y unos botones para ...