domingo, 22 de julio de 2018

Chalet de Fraga a la venta

Pues sí, con todo el dolor de nuestro corazón, hemos puesto a la venta el chalet familiar de Fraga.  Sencillamente no podemos atenderlo.  Son 6.000 metros cuadrados de terreno, y todos vivimos lejos para ir a diario a cuidarlo.


Os aseguro que si estuviera cerca de donde vivo yo, nos lo quedaríamos sin dudarlo ni un momento.  Porque es grande, es bonito, está muy bien acabado y a pesar de que se diseñó hace años, es moderno.


Tiene el tan famoso espacio abierto en la planta baja, y paredes lisas.  Nada de gotelé.



 

Se entra por el arco de la izquierda, y a continuación la cocina, con todo muebles de madera.  Luego la chimenea y la zona de la mesa de comedor, es donde la solemos tener nosotros.  Justo detrás de donde estoy hacienda la foto está la zona de salon.


Y desde esas ventanas, todas de madera y están impecables, hay unas vistas preciosas.



La chimenea funciona, y calienta toda la casa.  En invierno es una pasada.

Abajo además hay tras habitaciones y un baño, además de un garaje grande, caben dos coches pequeños, o uno grande y un taller al fondo.

Aquí las escaleras de caracol para subir al piso de arriba.


Arriba hay un espacio de unos 40 metros cuadrados abiertos, preparados para cualquier cosa. Si fuera mía, tendría ahí mi habitación de Patchwork.  Me cabría de sobra el bastidor, todas las estanterías para el material y varias mesas, una en cada ventana para todas las máquinas.  Las de coser, la remalladora, la Sizzix y alguna más.


Bueno, vale, también sirve para hacer dos habitaciones grandes y un baño.  Pero ¿a que sería genial como habitación de manualidades?

Desde este espacio se sale a un balcón que recorre dos paredes, y tiene unas vistas espectaculares, por supuesto.  Los días despejados se ve hasta Lerida.


No hay chalet que se precie sin una buena piscina, y por supuesto que ha hay.  No sé los metros que tiene, pero es grande suficiente para hacer algún que otro largo de lado a lado. 


A la derecha de la foto, ese tejadillo que se ve, es el merendero.  Sí, tiene techo, sitio para mesa y bancos e incluso tiene un horno de pan gallego antitiguo.  Rodeado de árboles es una maravilla para las cenas.


Este es el camino de entrada.  Todo el terreno izquierda y derecha es de la parcela.


Es un pequeño paraíso para alguien que quiera cuidarlo.  Porque necesita alguien que lo quiera, que le dedique tiempo y mimos.  Esa es la familia que buscamos para venderles nuestro pedacito de corazón.  Alguien que de verdad se enamore de este espacio, hecho y cuidado con mucho cariño por nosotros.

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Menina acabada

Bueno, al final, me decidí a terminar la menina.  Si no le quedaba apenas nada... Lo difícil ha sido enmarcarla.  Dejar la tela completa...