jueves, 14 de septiembre de 2017

Cabecero


Un fin de semana lluvioso, un sábado ocioso, un marido aburrido y un tablero en el balcón que estaba harta de ver.  ¡Necesitamos un cabecero para la cama!



Así que manos a la obra.  He visto muchos videos y tutoriales en los que usan un tablero agujereado cubierto de una plancha de espuma, guata y los botones son botones de verdad, que pasan con un hilo grueso y atan por la trasera con botones pequeños normales.

Yo quería usar lo que teníamos en casa.  Y tenía un gran tablero y guata gruesa de una funda de sofá que desmonté, y eso usamos.


La tela rosa que hemos usado de entretela también es de mi colección de telas, ni recuerdo de dónde salió.  Lleva muchísimos años conmigo y la he usado para muchas cosas.  Creo que ya se me ha terminado.

La tela externa es la misma que las cortinas de la habitación.  Compré dos juegos, porque quería hacer una colcha.  Al final, la hemos usado para el cabecero.



En esta foto se ve cómo posimos las alfileres, aprovechando un pequeño dibujo de una raya que tiene la tela.

Hasta aquí trabajamos en equipo.  A partir de aquí, cada uno a su tarea.  Joaqui se dedicó a poner unos pequeños tornillos con arandelas en cada punto marcado con alfiler, para darle el formato de acolchado.







Mirád qué resultado tan espectacular.  Todo pequeño fallo de tensión que hubiéramos podido dejar queda solucionado con estos tornillitos.



Y yo me fui a preparar los botones.  Estuve largo rato dando vueltas por casa.  Tengo la máquina para forrar botones, pero solamente tenía 6 para hacer, y necesitaba 17.  Estuvimos estudiando hacerlos de chapa, de cartón, de tapitas, y al final, encontramos unos complementos para broches que usa Joaqui para sus flores de Nespresso.  Teníamos muchos, y con sólo quitarle la pinza y el alfiler, tenían un tamaño perfecto.



 El Hilo blanco grande que veis en la foto es antiguo, lo usaban para coser guantes.  Es muy fuerte, casi como el de coser vaqueros.  Un poco de guata, un poco de tela, todo cosido por detrás, y un buen rato más tarde tenía los 17 botones listos y preparados.


Los pegamos con la pistola de silicona, con el tablero en horizontal.  Ha quedado perfecto, parece profesional.


Viendo el resultado tan bonito, nuestra pregunta fue ¿Y porqué no lo hicimos antes?  Y la respuesta a esa pregunta es que me daba miedo que quedara una chapuza.  Colocar bien la tela en las esquinas tiene su trabajo, no tenía nada claro cómo coser los botones, tenía que comprar una plancha de espuma, y tantas otras llamémoslas "inseguridades".  Al final, nos tiramos a la piscina.

Los americanos dicen que mejor hecho que perfecto, y tienen razón.  Si no te lanzas, nunca sabrás si queda bien o mal.

Y en esta ocasión, el resultado ha sido absolutamente perfecto!  Ya tenemos planes para un segundo cabecero en la casa del pueblo!

4 comentarios:

✿ Belle ✿ dijo...

MAAAAADRE MIA!!! Tremendo arte tenéis, vaya cabecero precioso habéis armado en un momento, que envidia, yo necesito uno! a ver si me atrevo! :)

beatriz dijo...

Pues ya está hecho y ademas ¡PERFECTO!

Ceci G. dijo...

Impresionante! Me gustan mucho esos "cabeceros", que acá llamamos respaldos, pero no me imaginaba que era posible hacerlo en casa. Les quedó perfecto y me encanta la tela externa, es sumamente elegante. Felicitaciones!

Rida dijo...

Gracias! La tela es de Ikea, la misma que las cortinas, así que barata. Sí que quedó chula. Un besazo y Feliz Año.

Menina acabada

Bueno, al final, me decidí a terminar la menina.  Si no le quedaba apenas nada... Lo difícil ha sido enmarcarla.  Dejar la tela completa...