miércoles, 28 de noviembre de 2007

¡Qué miedo! Un blog...

Dentro de poco en lugar de decir "que viene el coco..." se dirá "que viene el blog..."

Pero qué pánico están creando los blogs.

Italia quería directamente prohibirlos y que solamente periodistas colegiados (a los que puedes amenazar con borrarlos del colegio) pudieran tener blogs. (Edito: pongo el enlace para quien quiera leer la noticia)

Los responsables de "Turismo" o "Destinos Turísticos" quieren que se controlen las opiniones negativas porque dicen que lo utilizan los destinos que compiten con ellos para verter a la red opiniones negativas.

Los partidos políticos intentan hacerse los simpáticos con los blogs para ganar adeptos.

En algún otro sitio leí que querían cerrarle un blog a alguien porque tenía opiniones que no debían gustar a las altas esferas...

¿Qué pasa? ¿Tienen miedo de que la gente tenga derecho a opinar? Ahora que los seres de a pie tenemos derecho a dar nuestra opinión y que otros puedan leerla, ¿entra el pánico a las clases pudientes?

Estoy de acuerdo en que hay sitios (blogs, páginas, foros, de todo) en los que se promueven actitudes no sanas (léase para suicidarse, para suicidar a otros o para saber cómo convertirse en una buena anoréxica) además de las consabidas sexuales de todo tipo. Y que tal vez deban controlarse de cerca. Con la ley en la mano, evidentemente.

¿Pero todo lo demás? Qué pasa, ¿no puedo opinar que me gustó mi viaje a Canarias, con todos sus problemas e historias? ¿O que no me gustó cualquier otro viaje o destino? ¿O que defiendo nuestra monarquía y otros no?

Ahora ya no dependemos de encuestras oficiales donde preguntan la opinión... ¿a quién? A mi jamás. Y que siempre sale lo que a ciertos grupos de poder les interesa. A fin de cuentas, son quienes la financian, y ¿quién va a morder la mano que le da de comer?

Ya no dependemos de que en las noticias nos cuenten los hechos sesgados e interesados, da igual de qué partido o ideología sean. Puedes leer lo que realmente le ocurre a la gente de a pie de Venezuela, sin que pase por el tamiz de Chávez. O puedes enterarte de que han estado a punto de privatizar el agua del mundo, tema peligrosísimo, porque, ¿qué diferencia hay entre privatizar el agua o privatizar el aire que respiramos?

¿Os imaginais el agua en manos de grandes superempresas? ¿Y el aire?

Sea como sea, cada día hay más noticias sobre grupos de poder intentando controlar o coartar el poder de los blogs. Y no sé si podemos hacer gran cosa para evitarlo. Porque a fin de cuentas ¿quién se entera de las leyes y normas que quieren imponernos a través de la Comunidad Europea? ¿Quién las decide y cómo lo hacen? ¿Hay allí tantos grupos de presión, que realmente alguien todavía piensa que trabajan por la genta normal? El día que llegue una ley/norma que diga que los blogs solamente pueden ser gestionados por periodistas colegiados, ¿quién se va a enterar para luchar contra ella?

Ya sé que estoy divagando bastante, pero me parece realmente alarmante leer cada día más noticias sobre intentos de control de blogs...

sábado, 17 de noviembre de 2007

El cartero llamó a mi puerta, tres veces...

Pues sí, nada menos que tres veces.

El primero llegó con el primer Album de Hofmann que hago con la técnica del Digital Scrap. Lo pedí el lunes por internet, y el viernes ya llegó. No tardan nada.

¡Qué maravilla! Ha quedado mil veces mejor de lo que yo esperaba!! He ampliado fotos donde la persona original apenas tiene un par de centímetros, y la he puesto a página completa. No voy a decir que quede igual de clarito que las fotos digitales, pero quedan preciosas., y se ven bien. Si alguna tenía dudas, que se olvide. Estos albumes son milagrosos. Claro que el escáner que he usado también es una maravilla.

El siguiente trajo el paquete de Loli, mi intercambio de servilletas.


Me ha hecho un precioso alfiletero con borlitas y con mi inicial en un azul que me encanta. Además, con el cordincito lo puedo colgar del bastidor del punto de cruz, que no tenía cómo sujetar el alfiletero.

Un poco más tarde llegó otro cartero, esta vez traía una estrella.

Me explico: una compi se casa el próximo sábado y además del consabido regalo del dinero, que siempre viene bien, entre los compañeros pensamos regalarle algo original, y que le dure toda la vida. ¿Y qué dura más que una estrella? Así que le pusimos su nombre a una. Lo pedí el miércoles por internet, y el viernes ya tenía en casa el certificado con la cadenita y todo lo que viene.
A ella ya le dimos una carta diciendo que le iba a llegar, y le encantó.
Si alguien no sabe qué regalar estas navidades, ¿hay algo más romántico que poner el nombre de una persona a la que quieres a una estrella?

Y luego llegó el del Círculo de Lectores. No paramos en toda la tarde.

Mientras iban llegando carteros, yo terminando más bolsitas:

Con esto de que se están vendiendo bien, y que gustan, estoy emocionada. Esta vez las he hecho con telas muy elegantes y han quedado preciosas.

Mis niñas mientras tanto durmiendo en posturas imposibles...

Y otro collar. Es mucho más bonito en realidad que en la foto, y es de esos largos que se llevan tanto ahora. Las bolas son de un verde agua transparente con dibujitos dorados muy suaves.

Y por fin colocamos la mesita que debo llevar haciendo dos o tres años. La cogí en un punto limpio, porque me gustó la forma. La limpié, la lijé, la pinté en blanco transparente y no me gustó. La volví a lijar, la pinté de rojo oscuro, la craquelé con blanco, pinté los bordes en dorado y utilicé la técnica de las servilletas para poner las rosas.

Luego llegó la parte difícil. Primero lo barnicé con un tipo de barniz. No me gustó. Probé con otro. Tampoco me gustó. Al final le he echado resina por encima. La técnica me ha gustado, le da un brillo muy bonito. Aunque supongo que lo que necesito es más práctica. No me ha quedado igual en todas partes.

Pero quien lo ha visto le ha parecido espectacular, así que supongo que no se notan demasiado los fallos.

Bueno, el resto del fin de semana toca estudiar, porque lo de salir a la calle con el frío que hace...

domingo, 11 de noviembre de 2007

Fin de semana productivo

Despues de casi un mes sin tocar nada de manualidades, apenas un poquito de punto de cruz, este fin de semana he conseguido hallar algo de equilibrio.

Equilibrio entre la carrera, que la he retomado este año, arreglar y ordenar fotos y escanearlas, hacer manualidades varias, aprender Photoimpact, cuidar de casas varias, viajar, atender compromisos sociales y familaries varios, la campaña de Navidad en la oficina, la campaña de donación de regalos a un orfanato de Surafrica, también en la ofi, atender a la becaria que tengo estos tres meses y aprender a tutorar una persona con síndrome de down, preparar cosas para la asociación de secretarias y preparar regalos para navidad. Todo esto sin desfallecer y con una sonrisa.

¿Que cómo me lo monto? Intentando equilibrarme y organizarme muy bien.

Entre semana, como llego tarde de la oficina, me dedico a organizar las fotos o preparar alguna página de scrapbooking. Un par de horas o tres, no da para más. Menos mal que tengo un maravilloso marido que me hace las cenas.

En la oficina intento relativizar los problemas y hacer las cosas con tiempo. Además de aprender a delegar, y os aseguro que eso no es nada fácil. A veces es más fácil hacer tu las cosas que dejar que otros hagan las cosas a su manera y corregir solo lo que está mal, no lo que tu hubieras hecho de otra forma.

La campaña de juguetes para suráfrica fue realmene muy divertida. Y la gente colaboró mucho, no solo en traer cosas, sino también el la organización de todo.
La becaria que tengo este año es muy trabajadora, pero soy consciente que le estoy dedicando menos tiempo del que le he dedicado otros años a las otras. ¡Y sin sentirme culpable por ello!

La carrera la estudio a ratos, y llevo los apuntes a todas partes. ¿Dónde se estudia mejor que en una casa perdida en una montañita en Asturias, con cocina de leña, unas vistas preciosas y nada de tecnología? O ¿a alguien se le ocurre qué otra cosa hacer entre las seis de la mañana y más o menos las diez que se levanta mi marido, un sábado o un domingo?

Viaje a Asturias una vez al mes por lo menos, a ver qué tal sigue la hierba y los setos. Y también a sacar a la abuela un poco de paseo, porque ahora hay que sacarla en coche. Unas horas dedicadas a ella en exclusiva, y como recompensa unos grandes ojitos de felicidad por la tarde, cuando la devolví a casa de su hija.

Pero el viernes decidí sacar mis abalorios y desplegarlos en la mesa del salón. Y con todo junto allí han salido algunas cosillas interesantes:

Esta pulsera sería preciosa para mi hermana si no fuera alérgica al oro. ¡Una lástima! Voy a tener que usarla yo. Además, tiene una muñeca tan pequeña, que no hay ni sitio para poner colgajitos. Lo siento, Tata. (sé que ella me lee...)

Estos dos collares son de perlas Manacor. Las grandes me las dio mi madre, y las blancas y negras eran de una pulsera.

Las pequeñas son de un conjunto de collar y pulsera que me regalaron mis padres hace algunos siglos o así. Los cierres ya estaban algo viejos, así que decidí darles una nueva vida.


Estas piedras verdes eran también de una pulsera. Pero resulta que pesaba demasiado y se rompía con facilidad, así que como ya había hecho los pendientes, pues decidí hacer un collar muy sencillo a juego.
Estos pendientes son sencillísimos, pero las piedras eran tan bonitas, que merecían un lugar de honor.
Esta cadena la hice con otro collar cuyos adornos había hecho de fimo y eran tan delgaditos que se iban rompiendo. Así que los tiré y reutilicé la cadena con una piedritas que compré hace algún tiempo.

Este sí que está hecho de composiciones y trocitos. La cadena la compré ayer, el aro era el último que quedaba y estaba de oferta, abalorios swarowski y una bolita negra con enganche que no sé de dónde saldría.

Este collar también está hecho de restos. Cosillas que me fueron sobrando de otros proyectos. Esta pulsera es totalmente plateada, y la hizo mi peluquero. Se la regalé a mi madre hace tiempo. Pero pesa bastante y le quedaba grande, así que le he quitado uno de los círculos y he hecho un colgante con él.

Las conchas de este collar son de una pulsera que compré en Tenerife, ya con la intención de desmontarla. Es que era toda ella de conchas juntas, y demasiado pesada para ser usada. Pero como traía montones de circulos de conchas, es ideal para hacer unos cuantos de estos conjuntos.

Y montones y montones de bolsitas. Las estoy vendiendo, y parece ser que tiene éxito. Lo cierto es que son muy cómodas para meter cosas. Yo llevo al menos tres o cuatro en el bolso, una para la cámara de fotos, otra para los CDs de la carrera, otro para las tarjetas de visita que voy coleccionando y otro para los bolígrafos. Tengo otra con medicamentos, pero solo los llevo en invierno, cuando tengo más tendencia a resfriarme.

Y como se cierran con velcro, y no se sale nada, los suelo usar para llevar mis conjuntos de abalorios de viaje.
Ya sabéis, si alguien quiere una, que me avise.

Y un precioso broche, igualmente hecho con restos y una preciosa bola inmensa que también compré ayer.

¿Verdad que me ha cundido el fin de?

Pajaritos

Ya he terminado la pareja del pajarito.  El modelo es el mismo, pero ha salido totalmente diferente.  Este está más estilizado, el primer...